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Sebastián
La representación de la historia de san Sebastián
permitió por un lado la revalorización de los mártires
cristianos, y, por el otro, fue una de las vías para representar
el desnudo masculino.
La figura de San Sebastián fue muy popular hasta casi finales
del siglo XVII. Este santo era considerado el protector de las
plagas. Fue denunciado ante el emperador Diocleciano (245-313)
por el hecho de que animó a dos cristianos a que permanecieran
fiel a su fe. Diocleciano ordenó que amarraran su cuerpo
a una columna y éste sirvió como blanco para los
arcos a servicio del emperador. Irene, tal vez la viuda de uno
de los amigos perseguidos de Sebastián, curó su
cuerpo. Estando ya sano, Sebastián denunció la crueldad
de Diocleciano contra los cristianos.
Esta versión pertenece a Pedro Orrente (1580-1645) y es
aproximadamente de 1616. El lienzo se encuentra en la catedral
de Valencia. |
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George
La Tour pintó el tema de San Sebastián en dos
formatos, uno vertical con cinco figuras y otro horizontal con
sólo tres. En esta versión de La Tour se pone
más énfasis en la curación que en el sufrimiento.
Otra de las versiones más conocidas de este artista es
la que muestra la acción de Irene bajo la luz de una
vela. |
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